diciembre 9, 2020

La resiliencia y la innovación van de la mano en esta viña que conjuga lo mejor de la cosecha de uvas y la cultura mapuche, en una zona donde la agricultura y ganadería son las actividades económicas por excelencia. 

Isolina Huanulao, oriunda de la comuna de Carahue, región de La Araucanía, es la encargada de darle vida a la producción vitivinícola que lleva por nombre Wuampuhue, que nace en el año 2013 con la plantación del primer viñedo de la cepa francesa pinot noir, para dar paso a una producción semiorgánica. 

La emprendedora relata que los comienzos no fueron fáciles pero que desafiaban todas las formas de producción de su localidad, lo que asumió como un reto. “Vino este proyecto de la viña, vi la oportunidad de innovar, pero sin perder mi identidad porque soy mapuche, entonces dije: veamos y hagamos esto. Aprovechamos el proyecto y nos tiramos de primera a este viñedo”, comenta. 

Las variables climáticas le han permitido ser el primer viñedo en la región de La Araucanía para producir esta variedad de vino, que se caracteriza por ser potente al paladar y considerado de los más famosos del mundo.  

Para evolucionar en su proyecto de agroturismo, Huenulao ratifica el éxito y la receptividad de su negocio basados en tres pilares: el viñedo, un quincho donde dicta charlas para traspasar todo su conocimiento mapuche aplicado a su producción, y un par de cabañas donde aloja a turistas en la temporada. Todo esto concentrado en un mismo complejo que lleva el nombre de su viñedo. 

Sin embargo, la productividad y el progreso de su negocio se han estancado por efecto de la pandemia. “Desde marzo no trabajo mis cabañas. Nos ha afectado bastante en cuanto a recursos. Esperamos que, de aquí a diciembre, se puedan sacar los productos que tenemos”, indica Huenulao.  

La emprendedora ya comenzó a prepararse para la reactivación de su negocio. Este proceso ha ido de la mano de la iniciativa impulsada por CMPC, Arriba Todos Juntos, que en la primera etapa denominada “Preparándonos para Salir”, entregó en la comuna de Carahue 40 kits de higiene. “Todos los elementos de aseo que podemos tener para recibir a nuestros turistas y para el cuidado personal, lo agradezco porque eso igual nos ha servido bastante el aprendizaje y transmitírselo también a la gente, el hecho de que hay que lavarse las manos, de que hay que usar alcohol gel y todas esas cosas”, afirma Huenulao.

Además, asegura que lo primero que hará cuando vuelva a la normalidad “es darle un abrazo a mi familia directa y decir ´gracias a Dios que esto pasó´, y estar preparada para recibir a los turistas y a toda la gente posible, para que se pueda volver a mover el negocio”.