junio 5, 2018

La Ñocha, una planta endémica del sur de Chile y ancestral de la cultura mapuche, a comienzos del siglo XXI estaba a punto de desaparecer. Su uso no contralado y ausencia de labores para replantarla, la tenían en una situación crítica.

En 2005, un grupo de mujeres mapuche de Cañete comenzó a organizarse. Querían recuperar una de sus tradiciones históricas, pero no contaban con las herramientas.
Como lo primero era salvar la Ñocha, CMPC, a través de Forestal Mininco, puso a disposición a varios de sus profesionales y expertos para lograr recuperar la especie y replantarla.
Con esa misión cumplida, vino el segundo paso: las mujeres trabajadoras de la Ñocha debían transformarse en artesanas de la Ñocha.

Capacitaciones, talleres y organización para, tras varios años de esfuerzo, crear en 2012 “Ñocha Malen” (o Mujer de Ñocha).

Luego, estas 15 mujeres artesanas de Huentelolén, recibieron su primer gran reconocimiento: el Sello de Excelencia que entrega el Comité Nacional de Artesanía que les permitió ser parte de PetLamp, organización que comercializa y promueve artesanías de pueblos originarios de todo el mundo.

Ya con una fuente de ingresos estable y trabajo organizado vino el gran salto.
En 1964, Violeta Parra se transformó en la primera artista Latinoamericana en exponer en el museo Louvre, en París. En 2017, a propósito del centenario del natalicio de Parra, se quiso homenajearla con una muestra artesanal.
Entonces, hasta Francia llegó Ñocha Malen y su obra para participar como invitadas estelares de la Bienal Internacional Révélations. Allí, Juanita Maribur, una de sus miembros pudo exponer sus trabajos en fibra vegetal en representación de las Mujeres de la Ñocha.