septiembre 14, 2022

Roble y raulí son las dos especies que fueron plantadas por una cincuentena de voluntarios de colegios, universidades y de CMPC, para colaborar con la reforestación del Parque Nacional Nonguén, que en 2020 sufrió un desolador incendio, que arrasó más de cien hectáreas de esta área silvestre protegida administrada por Conaf.

Dos años de intensos trabajos han tenido la Fundación Reforestemos, Conaf y CMPC, quienes en enero del 2021 se unieron en una alianza para reforestar el Parque Nacional Nonguén, luego de un incendio que consumió un centenar de hectáreas del único parque periurbano del país. Hasta ahora las labores han permitido plantar más de 48 mil árboles nativos, además de trabajar con voluntarios, educación ambiental y prevención de futuros siniestros.

El pulmón verde, cuyo ingreso principal está a solo 15 minutos desde el centro de Concepción en auto, tiene una extensión de tres mil 60 hectáreas y recién cumplió un año de su recategorización como parque nacional, lo que permite una mayor protección sobre un ecosistema rico en bosque nativo y especies animales únicas del país.

Pero, las bondades por la cercanía con la ciudad, también hace que aumenten sus riesgos. De ahí que se generó esta alianza, que permitió que llegaran más de 50 voluntarios quienes, con palas y azadones, plantaron más de 300 árboles, con lo que se llegó a totalizar 48 mil 300 plantados en los dos años de intenso trabajo.

Suzanne Wylie, directora ejecutiva de Fundación Reforestemos explicó que “el convenio con Conaf Biobío y CMPC ha permitido trabajar en la restauración de esta importante área silvestre protegida de nuestro país. Gracias a esta alianza público-privada, hoy estamos en este voluntariado junto a la comunidad local, y a la fecha hemos podido implementar diversas acciones de prevención de incendios, germoplasma, reforestación nativa y educación”.

Uno de los aprendizajes que dejó el devastador incendio de 2020 es que no se contaban con helipuertos, que hicieran más expeditas las maniobras de traslado de combatientes. El director regional de CONAF, Rodrigo Jara, contó las mejoras que se han realizado: “Esta alianza que se ha generado posibilitó la habilitación de dos helipuertos en la zona alta del parque, que facilitarán el combate de posibles incendios forestales y, además, se está trabajando para que las personas tomen conciencia que es necesario proteger este lugar, especialmente por lo cercano que está del centro de Concepción”.

El alcalde de Chiguayante y presidente de la Asociación de Municipios del Parque Nonguén, Antonio Rivas, valoró esta jornada. “Hace dos años sufrimos uno de los peores incendios, por eso felicito que tantos jóvenes se reúnan a plantar y, de esta forma, preservar el gran pulmón verde que tenemos en nuestras comunas”, indicó.
Ignacio Lira, subgerente de Asuntos Corporativos de CMPC, destacó alianza público-privada. “En este segundo año de trabajo conjunto con Conaf Biobío y Fundación Reforestemos hemos podido ver resultados muy favorables en relación a las acciones de reforestación de las áreas afectadas por el incendio de 2020 en el Parque Nacional Nonguén. Todo esto nos deja una gran lección, ya que cuando se unen diferentes actores en una causa común, como es la preservar este espacio periurbano para las futuras generaciones, se avanza muchísimo más rápido”, precisó.

Voluntarios en acción

Bajo el alero de la alianza pública – privada se ha invitado en dos oportunidades a voluntarios para desarrollar labores de plantaciones en el Parque Nacional Nonguén. Es así como se impulsó este año una nueva convocatoria que reunió a voluntarios de colegios, universidades y organizaciones de la zona, apoyado por INJUV del Biobío.

Fabián Barra, del Liceo Ceat, de San Pedro de la Paz. “Ha sido una experiencia súper gratificante, de poder ayudar a la naturaleza y ver que podemos hacer acciones que puedan mitigar el cambio climático y ver que muchas personas se unen a esto, es una experiencia única y nueva”, indicó.

Visión similar tiene Vicente Stintz, estudiante de Biotecnología vegetal de la Udec: “Me hace sentir que estoy entregando algo de vuelta a la naturaleza. Seguramente voy a traer a mi hijo y a mi familia cuando venga al parque de nuevo, porque yo quedé maravillado con toda la naturaleza del lugar y una forma de poder restaurar esto me llena de felicidad”, dijo.

Beatriz Quiñones es estudiante de cuarto medio del liceo Ceat de San Pedro de La Paz: “Es una buena experiencia además que quería conocer la Reserva. Con esto vamos a poder venir a verlo en el futuro y decir yo ayudé a plantar estos arbolitos”, señaló.

Adicionalmente, en cuanto a prevención de incendios (silvicultura preventiva), se habilitó un camino de 1,5 km para facilitar el acceso de las brigadas.