septiembre 5, 2022

Fundación CMPC invitó a dos expertos a un webinar para profundizar sobre cómo construir esta relación que ha llegado para quedarse.

En promedio, en Chile los niños y niñas tienen su primer teléfono a los 10 años y a los 13 años más del 90% cuenta con un dispositivo propio, según datos de la Encuesta Criteria Radiografía Digital. El papel que juegan padres, madres y cuidadores frente a sus hijos y su relación con las pantallas comienza a ser una interrogante de peso.

Como la tendencia indica que estas cifras seguirán creciendo, Fundación CMPC realizó el webinar: “Pantallas y tecnologías en la infancia: El rol de los mediadores”, que tuvo como invitados a Paulina Ruiz, PhD en Educación y Académica de la Universidad de Bristol, Inglaterra, y a José Pablo Escobar, PhD, Md en Psicología e Investigador Asociado en Tecnologías del CEDETi-UC.
Para los expertos no hay una receta mágica ni única a la hora de tratar de regular el uso de las pantallas en los niños y niñas, pero sí existen varias claves que ayudan a mantener una relación con las nuevas tecnologías más equilibrada.

La directora Ejecutiva de Fundación CMPC, Carolina Andueza, afirmó que «cada familia es un mundo distinto, pero tenemos que evitar que la tecnología haga el rol del cuidador, las interacciones con nuestros niños, especialmente los pequeños, son irreemplazables».

Entonces, ¿cuál es el rol del mediador? La académica Paulina Ruiz sostuvo que hay que “entender la mediación parental como un balance y creo que ha salido un poco en la discusión, hasta ahora, un balance entre regular y restringir, pero también ser un agente que invita a usar recursos, invita al diálogo que crea oportunidad”.
Agregó, eso sí, que “para menores de dos años las pantallas no reemplazan la interacción personal. Los niños, las guaguas antes que empiecen a hablar se benefician mucho de la presencialidad y de un acompañamiento cercano”.

En primera infancia, dijo, “el uso de pantalla debe ser una actividad más dentro de otras sin tecnologías”, agregando que “cuando es posible, y depende la edad de los niños que componen un hogar, que sea un plan familiar donde exista la negociación. Obviamente, con niños muy pequeños puede ser más dificultoso, pero eso no quiere decir que la interacción sea un diálogo, puede ser una interacción no verbal”.

“Es importante, con los más pequeños, privilegiar esta interacción con los objetos reales, esta interacción con sus cuidadores, sobre todo, por la relevancia en el desarrollo sensorial y motor”, enfatizó Carolina Andueza.

En esa misma línea, José Pablo Escobar recalcó que “el niño necesita la interacción con el mundo real”, porque para los menores de dos años “es importante desarrollar todas las habilidades sensoriales y motoras para poder construir todo este edificio de la inteligencia”.

Sostuvo que el uso de pantalla y de tecnología en los menores “debemos de llevarlo a la situación y al contexto de cada una de las familias, y pensando en lo específico de las necesidades que pueden tener, para qué se está utilizando este tiempo frente a la pantalla” y apuntó que el problema comienza cuando “los niños estén dejando de hacer cosas por estar frente a la pantalla si el niño o niña privándose de experiencias con los otros niños o niñas de salir con la familia de interactuar con la familia”.

Si quieres volver a ver el webinar completo, lo podrás encontrar en nuestro canal de YouTube HIPPY Chile como “Pantallas y tecnología: Nuestro rol mediador”.