noviembre 10, 2021

Aumentos en las frecuencias de olas de calor, sequías concurrentes a escala global, temporadas de incendios aún más frecuentes, lluvias torrenciales e inundaciones más intensas, reducciones en el hielo marino del Ártico y aumento del nivel del mar, junto con su calentamiento, acidificación y pérdida de oxígeno, son algunos de los impactos esperados si la Tierra aumenta su temperatura por sobre 1,5°C. Con el fin de limitar para las personas los impactos negativos que resultan del cambio de climático y en específico movilizar al sector privado, a través de empresas, gremios e industrias, para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero con metas concretas basadas en la ciencia y comprometerse con un futuro de cero emisiones netas al 2050, se creó la campaña Business Ambition for 1,5°C, una coalición global conformada por agencias de la ONU, junto con Science Based Targets Initiative (SBTi), World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), World Economic Forum (WEF), International Chamber of Commerce (ICC), Principles for Responsible Investment (PRI), Carbon Disclosure Project (CDP), y World Wildlife Fund (WWF), entre otros.

¿Qué busca la campaña? Es un llamado a la acción para que las empresas se comprometan con establecer objetivos, basados en la ciencia, que reduzcan de manera significativa las emisiones de gases de efecto invernadero con el fin de limitar el aumento de la temperatura global a no más de 1,5° C por encima de los niveles preindustriales. En nuestro país, son 14 las empresas que participan de esta iniciativa y a nivel latinoamericano son 70. Entre ellas está CMPC.

La empresa chilena se adhirió a esta iniciativa porque confía en que el sector forestal y papelero es muy relevante hacia la transición a una economía baja en carbono, por el potencial de captura de carbono de bosques, almacenamiento de carbono en productos y el origen renovable de la principal materia prima. En concreto, la compañía firmó el acuerdo: “Objetivos de reducción de emisiones netas basados en la ciencia”. De este modo, CMPC se compromete a establecer un objetivo de largo plazo basado en la ciencia para alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero directas e indirectas (cadena de valor) a más tardar para 2050 junto con establecer metas intermedias basados en la ciencia en todos los ámbitos pertinentes y en línea con los criterios y recomendaciones de SBTi.

La tarea es compleja y de largo aliento pues la empresa forestal se compromete a asegurarse que las emisiones netas de toda su cadena de valor sean cero al 2050. Para lograrlo, son varias las acciones que están liderando. Nuevos contratos de abastecimiento de energía eléctrica que provengan de fuentes 100% renovables, el recambio tecnológico de maquinaria por alternativas más eficientes, la sustitución de combustibles fósiles por biocombustibles u otros insumos energéticos verdes y la disminución de los residuos enviados a disposición final, forman parte de la lista de medidas que ha tomado la compañía.

Nicolás Gordon, gerente de Sostenibilidad de la empresa, recalca algunos de los factores que serán centrales para lograr la meta: “La innovación jugará además un papel central en el logro de la meta, buscando alternativas y soluciones no disponibles actualmente. Es importante además destacar el rol de nuevos modelos colaborativos, ya sea en la cadena de valor, nuevas alianzas estratégicas, en la relación con comunidades vecinas, y trabajo con la academia”. Agrega que “buscamos hacer nuestra parte como sector privado, escuchando a la ciencia para guiar nuestras decisiones y actuar en base a los estándares internacionalmente reconocidos. Entendemos que un planeta bajo los impactos más severos del cambio climático es uno con menores oportunidades, mayores riesgos y desigualdad, y por tanto este compromiso es más bien una responsabilidad. El logro de no superar los 1,5°C es alcanzable sólo a través de la colaboración entre empresas, sectores, estados, organizaciones y demás miembros de la sociedad, por lo que esperamos que ser parte de esta iniciativa tempranamente motive a otras empresas a hacer lo mismo”.

Race to Zero

Asimismo, con este compromiso CMPC  se hace parte de Race to Zero, campaña global que se enmarca en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCC),  que agrupa a las principales coaliciones impulsando Net-Zero y que ha movilizado a más de 120 países. Junto a ellos más de 750 ciudades, 4.400 empresas, 700 instituciones de educación superior y 220 de los mayores inversionistas del mundo han adherido a esta campaña que busca reducir a la mitad las emisiones globales a 2030 y lograr las cero emisiones netas a 2050.

Respecto de la reducción de emisiones a 2030 que empuja Race to Zero, Gordon dice que es una meta “ambiciosa pero no imposible. Ya en el 2019 nos fijamos la meta de reducir en un 50% nuestras emisiones de gases de efecto invernadero directas y por consumo de energía al 2030, a lo que ahora sumamos la ambición al 2050 de lograr el balance entre emisiones y capturas, es decir cero emisiones netas. Hoy existen soluciones tecnológicas que permiten reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero y trabajamos junto a los principales fabricantes de tecnologías de nuestra industria. Además, en los últimos años las energías renovables han entrado con fuerza en muchos países como en Chile. Por otra parte, en el sector de transportes, se ha avanzado rápidamente en baterías que permitan rendimientos y niveles de autonomía muy similares a los motores de combustión. Estamos más preparados que nunca para generar los cambios que nos permitan alcanzar las metas”.

Junto a esta visión optimista, Gordon advierte que hay cambios que no tienen vuelta atrás y que los impactos del cambio climático se manifestarán por varias generaciones. “Por ejemplo, el derretimiento de las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida va a continuar, lo mismo ocurrirá, por consecuencia, con el aumento del nivel del mar.

El aporte de la industria forestal

La contribución de la industria forestal a la emergencia climática tiene tres grandes palancas. La primera es el potencial de mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero de sus operaciones, principalmente a través de la producción de energía a partir de biomasa y/o fuentes renovables, y promoviendo la transición energética a lo largo de su cadena de valor. El segundo ámbito es la capacidad de ofrecer soluciones naturales, a escala, de bajo costo y probadas para la remoción de carbono de la atmósfera, a través de sus plantaciones y bosques, y del almacenamiento de carbono en productos derivados de la madera, sobre todo aquellos de larga vida. Finalmente, la industria forestal impulsa la bioeconomía circular, la que a través de soluciones innovadoras busca sustituir servicios y bienes elaborados a partir de combustibles fósiles y concebidos bajo una mirada lineal que no fomentan la reutilización o regeneración de las materias primas. 

Una de las acciones que CMPC está realizando para reducir sus emisiones de carbono y otros gases de efecto invernadero es un “mapeo” exhaustivo de sus principales fuentes de emisiones y un diagnóstico de las formas de reducir o evitarlas. A partir de esto se elaboraron hojas de ruta compuestas principalmente por proyectos y mejoras operacionales, con el objetivo de avanzar de manera estratégica y costo-efectiva hacia el logro de sus metas.

“Si bien el cambio climático genera impactos negativos, también crea oportunidades, y en consecuencia es relevante poder identificar y evaluar cuáles son esos riesgos y oportunidades para poder hacer gestión sobre ellos. Sin duda se requerirán cambios en la forma de operar, pero las empresas deben apelar a todo su conocimiento e innovar en nuevas soluciones que no sólo contribuyan al logro de las metas sino también representen eficiencias y mejoras a las formas actuales de operar”, finaliza Gordon.