julio 10, 2018

El cambio climático está afectando la flora chilena, y el caso del monumento natural y árbol endémico del bosque nativo, la araucaria araucana, no es la excepción, ya que una gran cantidad de ésta presenta daños foliares; o sea, sus ramas se están secando.

Es por eso que CMPC nuevamente focalizó sus esfuerzos para preservar dicha especie. Así, la empresa firmó el 20 de junio un convenio con el Instituto Forestal de Chile (Infor) que tiene como fin crear un banco de almacenamiento de semillas para asegurar la variabilidad genética de la especie a futuro. Además, la compañía le entregará a Infor, dentro de un año y medio, cerca de 30 mil ejemplares de araucaria para ser plantadas en zonas donde crezcan mejor.

El acuerdo fue firmado por representantes de CMPC, de Infor y de los ministerios de Agricultura y del Medio Ambiente de Chile, en el vivero Carlos Douglas, ubicado en la comuna de Cabrero en la región del Biobío en dicho país  y en el mismo lugar donde serán almacenadas y viverizadas las semillas.

Este trabajo se suma a otros, como el de 2017, cuando CMPC se unió a una mesa de trabajo conformada por la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y entidades privadas, públicas y académicas con el objetivo de encontrar una respuesta a porqué más del 81% de las araucarias chilenas presentan daños foliares, según un estudio de la misma Conaf.

Además, también en 2017, la empresa creó una nueva Área de Alto Valor de Conservación en la comuna de Santa Juana, región del Biobío, con el fin de proteger a la araucaria “enana”: un desconocido tipo de araucaria que no crece más de dos a tres metros de altura pese a que los ejemplares existentes tienen más de 100 años de edad.