abril 23, 2018

Poco más de 21 estadios nacionales de fútbol llenos de papel y cartón. Cuesta imaginárselo, pero todo eso es lo que en CMPC reciclamos al año. 800 mil toneladas, considerando los ocho países donde estamos presentes.
Son desechos que dejan de estar en plazas, calles, playas, campos y basurales, y que ganan un par de ciclos más de vida.

No hay un número exacto de cuánto papel y cartón se bota al año, pero tomando como ejemplo uno de los países en que CMPC está presente, en Chile, según cifras gubernamentales, se generan 17 millones de toneladas de desechos sólidos al año. De esa enorme cantidad, sólo el 10% se recicla. Y del total del papel y cartón, un 80% se reutiliza, siendo por lejos el con mejores cifras, seguido a una buena distancia por los aceites.

Todo ese papel y cartón, gracias a procesos de estandarizados y con altos niveles de tecnología, luego se transforma en un sinfín de productos, como bolsas y cajas para los más diversos usos y envases para guardar o transportar alimentos, regalos o recuerdos.

Y eso no es lo más virtuoso del ciclo del reciclaje del papel y cartón, sino que en su eslabón más pequeño, pero de seguro más importante, están los recolectores de base, esos del triciclo que a veces vemos pasar frente a nuestros hogares. Esas personas a las que tal vez la vida no les sonrió lo suficiente, pero que gracias a esta suerte de inmortalidad del papel, pueden trabajar por sus familias.