abril 30, 2021

En mapudungun, Lleulleu significa derretirse. Y las aguas del lago que lleva este nombre, ubicado al oeste de la cordillera de Nahuelbuta, Región del Biobío, son consideradas como una de las más puras de América Latina.

Junto al lago Lleulleu conviven comunidades mapuche que mantienen sus tradiciones y se esfuerzan por preservar su cultura. Es precisamente en esta zona donde CMPC desarrolla un conjunto de iniciativas para ir en apoyo de 14 comunidades del sector con el “Proyecto Lleulleu”.

¿En qué consiste? En trabajar junto a los vecinos en programas que permitan aumentar la empleabilidad, terminar con la deserción educacional, mejorar la infraestructura comunitaria, mejorar el acceso al agua para consumo humano y riego, potenciar el turismo y generar alianzas para fomentar iniciativas de desarrollo que contribuyan a generar oportunidades en la zona.

“En CMPC diariamente convivimos con cerca de 380 comunidades mapuche de distintas zonas del sur del país. Es parte de nuestra preocupación como empresa involucrarnos con la realidad que viven nuestras vecinas y vecinos en las regiones donde tenemos operaciones”, señala Augusto Robert, gerente de Asuntos Corporativos de CMPC zona sur.

De hecho, el conjunto de iniciativas que están en plena ejecución actualmente han permitido en la zona la creación de cerca de 400 empleos en manejo forestal; prevención y combate de incendios; restauración de bosque nativo, y construcción y turismo.

 

Emprendimiento

Uno de los grandes proyectos que se están desarrollando es la implementación de viveros de plantas nativas con 13 comunidades mapuche de Tirúa, aledañas al lago Lleulleu, que tiene como propósito proteger el lago por medio de la restauración de la vegetación nativa, generar puestos de trabajo asociados al sector forestal y, con ello, lograr que se active una economía asociada a la restauración, donde se potencie el emprendimiento y las instalaciones de capacidades productivas de las comunidades.

En los 19 viveros comunitarios que se han construido se han desarrollado plantas nativas con el objetivo de restaurar todas las riberas del lago, las zonas de protección de afluentes de agua y sectores dentro de los predios de CMPC y las comunidades.

Lo anterior ha permitido la creación de 150 nuevos empleos directos, de los cuales el 95% son ocupados por mujeres.

Este trabajo se ha hecho en conjunto con la Corporación Industrial para el Desarrollo Regional del Biobío (CIDERE) y la Universidad del Desarrollo, que elaboraron un plan de negocios para la producción y comercialización de los viveros, que ya alcanzan una producción de cerca de 100 mil plantas nativas listas para la restauración y 70 mil en germinación.

Uno de los ejemplos concretos de iniciativas que han dado buenos resultados, tanto en puestos de trabajo como en el desarrollo de la agricultura del sector, es la Cooperativa de Productores de Papas, que comercializa sus productos bajo la marca Poñi, papas de Tirúa. A ello se suma el desarrollo de un polo productivo de berries, apicultura y hortalizas.

Para que estas plantaciones perduren en el tiempo, se han construido 20 pozos profundos para riego de los viveros nativos y proyectos agrícolas.

No obstante, la cantidad de agua encontrada permite dar una solución definitiva a la falta de agua para consumo humano en el sector, para lo cual CMPC en conjunto con Desafío Levantemos Chile desarrolla la iniciativa “Desafío Agua para Chile”, que aborda soluciones expeditas para esta problemática.

 

Educación

El “Proyecto Lleulleu” tiene como objetivo también bajar la deserción en la educación superior, puesto que los jóvenes que logran acceder a esta etapa académica y que provienen de estos sectores se encuentran con una serie de dificultades que influyen en el abandono de sus carreras.

Es por esto que la intervención incluye acompañamientos, talleres, tutorías académicas, asesorías para la empleabilidad y becas económicas mensuales. Hasta ahora, 215 estudiantes se han visto beneficiados con este programa que se ha desarrollado en alianza con una fundación especializada.

Además, para ayudar a la empleabilidad de los vecinos, se han generado cursos y talleres de formación de oficios gratuitos en áreas como turismo, forestación, producción de plantas, administración, higiene y manipulación de alimentos.

Atilio Pérez, quien tiene un emprendimiento en el cultivo de papas, señala que para desarrollar su proyecto realizó uno de estos cursos, donde “nos entregaron herramientas que uno desconoce y nos entregan habilidades que quizás las tenemos, pero no las sabemos administrar. Por eso es muy importante este curso para sacar mi negocio adelante”.

 

Turismo e infraestructura

“El curso que tomé en este programa me ha entregado conocimiento para poder desenvolverme mejor y organizarme en lo que yo hago, que es turismo”, señala Erica Huaiquipán. Es que dada la belleza natural de la zona, una de las principales actividades productivas es el desarrollo de los emprendimientos turísticos, como camping, cabañas y gastronomía intercultural.

De este modo, el “Proyecto Lleulleu” también contempla mejoras en el equipamiento e infraestructura, como aspectos sanitarios, arquitectónicos y de comercialización de las actividades turísticas.

De hecho, se dotará de infraestructura comunitaria a las comunidades mapuche, ya que la gran mayoría no cuenta con sedes ni espacios de desarrollo. Con este fin, se considera la construcción de cerca de 10 sedes comunitarias, mejoramiento en escuelas e iglesias.

En el corto plazo, se está conformando una cooperativa de producción de leña certificada, en la cual 5 comunidades trabajarán en el manejo sustentable de 500 hectáreas de bosques de su propiedad, generando un producto amigable con el medio ambiente y que a su vez, genere oportunidades de empleo e ingresos.

“Con estas acciones se busca que el acuerdo entre las comunidades y la empresa permita la protección del lago y sus características ambientales y culturales de las comunidades mapuche existentes”, comenta Augusto Robert.